ALÒS

Desde pequeño he pasado largas temporadas en la montaña, en un pequeño pueblo rural enclavado en roca y rodeado de vegetación y agua. La belleza de sus paisajes, llenos de misterio, me envuelve, generando un diálogo interno en el que entro y salgo de mí mismo.

ALÒS representa una visión nostálgica y poética de esa naturaleza que me ha visto crecer y a la que siempre acudo para alejarme del caos y perderme en un silencio en el que me siento protegido y a salvo de mis propios miedos. Cuando ando lejos de ella, el recuerdo de aquellos paseos habita mi mente y recorre mis sentidos, provocando el reencuentro con todo lo que me lleva de vuelta a la infancia: el olor del bosque, los ecos que en mí perviven o los pequeños detalles que aún asoman.

Todo me conduce a descubrir pequeños rincones donde perderme para renacer de nuevo. Sintiéndome vivo, reconozco la muerte, esa que tanto se teme, esa que, mirada de frente, nos muestra que sólo es una parte del ciclo de la vida.

ALÒS nace de un amor profundo por la creación en su estado más puro, en las que el frío y la niebla, anunciantes de ausencia, me inspiran para seguir. Esta muestra quiere ser un recorrido por el que espectador se adentre en ese mundo de tinieblas en el que alienta la vida.